Metallica y Vivaldi en Kiev: Acto II

Analizados cómo llegan cada uno de los equipos, dudas y certezas, es el momento de hablar de futuro, de jugar con la imaginación y tratar de proyectar qué clase de encuentro veremos. Lo verdaderamente intrigante de este encuentro es que al ser dos propuestas tan diferentes, hacen el encuentro verdaderamente impredecible. El “descontrol ordenado” que propone Klopp ante el “control desordenado” de Zidane.

¿Benzema?

Teniendo en cuenta que son los merengues quienes más incógnitas presentan, es menester empezar por ellos. El cuerpo técnico blanco tendrá que ponderar qué sacrificios está dispuesto a realizar a cambio de sacar lo mejor de su equipo. Una de las claves por parte de los blancos va a estar en la figura de Karim Benzema. Ante presiones tan exhaustivas como las de Klopp, el francés es un jugador importante a la hora de conectar con el centro del campo, servir como apoyo a la espalda de la presión rival, lanzar transiciones y habilitar espacios para Cristiano Ronaldo. Se puede decir que, más allá de su estado de forma, es un jugador que contribuye enormemente a ordenar el ataque blanco. Como contrapartida, la sociedad Cristiano Ronaldo-Karim Benzema no es ningún activo defensivo, tiene problemas para compensar en uno de los costados (o en ambos si el Real Madrid parte con el rombo), y por ahí el Liverpool encontrará una salida de fácil acceso. Si Gareth Bale, Lucas Vázquez y Asensio no son los acompañantes de la dupla Benzema-Ronaldo, el Real Madrid puede echar en falta alguien con capacidad para conducir transiciones y ser profundo.

En el caso de que Benzema no empiece, es muy posible que sea C.Ronaldo quien ocupe el rol de ‘9’, contexto en el cual será fundamental ver qué rol asumen los Isco, Bale, Asensio o Lucas. Si la prioridad es ocupar bien los espacios para ganar simetría posicional, no es descartable que el Real Madrid vuelva a verse en una situación similar a la que se vio en Múnich, en la que el equipo pudo ocupar bien el ancho pero carecía de continuidad en ataque al carecer de efectivos atacando la espalda de la línea de presión. Por otra parte, como antecedente, tanto en París como en la vuelta de semifinales, se vio a un Karim Benzema muy fluido ante presión rival, en esos compases, su capacidad para ocupar espacios entre líneas y descargar fueron elementos ordenadores del ataque blanco.

La figura de Luka Modric será otro aspecto a tener en cuenta, si el croata se ve demasiado obligado a trabajar sobre la banda de cal derecha (ida vs. PSG, ida vs.Juventus, vuelta vs.Juve, vuelta vs. Bayern) su participación en el juego se verá ostensiblemente reducida, perdiendo el Real Madrid un activo notabilísimo en la base de la jugada. Y es que frente al gegenpressing inglés, un auténtico maestro del escapismo como es el croata, puede ser un elemento devastador.

Seguramente, el duelo frente al FC Barcelona en el Camp Nou sea uno de los mejores momentos de juego del Real Madrid en los últimos meses. Cierto es que era un partido con unas circunstancias particulares, pero los blancos consiguieron imponer su juego durante los primeros 45 minutos a través de la buena disposición de sus piezas en fase ofensiva y defensiva, con una circulación muy fluida del juego y haciendo valer su calidad ante la presión rival. Aquel día se volvió al formato CKM+BBC propio de 2016, tratando de establecer una presión intensa en campo contrario, siendo el extremo derecho (Bale) quien se descolgaba en defensa para apoyar a la medular. Quizás sea un duelo que pueda servir de referencia para Zidane y sus asistentes. Si bien el ataque del Liverpool tiene una autosuficiencia de la que no dispone hoy en día el FC Barcelona y los riesgos que eso puede traer ante un contrataque tan poderoso como el red, también es cierto que la calidad de las piezas inglesas dista mucho de la azulgrana para desbaratar la presión blanca.

Cristiano Ronaldo

Si hay una figura que hay que analizar por encima de todas, esa es Cristiano Ronaldo. El luso es la gran estrella del encuentro y uno de los jugadores más dominantes que ha visto la Copa de Europa. Cómo consiga activarle el Real Madrid y desactivarle el Liverpool será uno de los factores más determinantes del encuentro. El cambio físico de Ronaldo ha reducido considerablemente su radio de acción, sin embargo, en su parcela sigue marcando las diferencias como el que más. En este sentido la misión de los blancos será encontrar a Cristiano Ronaldo en área contraria, territorio en el que es prácticamente imparable. Para ello, necesitará que su técnico y equipo le generen un contexto más favorable que el visto en los últimos tres encuentros de eliminatorias.

El de Madeira necesitará ver de cara el marco rival, de forma que pueda analizar los intervalos por los que atacar la zaga contraria. Si el Real Madrid opta por un planteamiento reactivo de repliegue y contraataque, actuando de ‘9’ necesitará compañeros cerca que actúen como lanzadores y conductores de las transiciones. En cuanto a esto último, será crucial que quienes le acompañen muestren una actitud agresiva a la hora de actuar entre líneas y ofrezcan la altura necesaria al centro del campo. Como antecedente, en la fase de grupos vs.Borussia Dortmund (muy enfocado a la presión) vimos un Ronaldo muy activo actuando como punta en el carril derecho, siendo Bale el encargado de dar profundidad por el sector izquierdo, e Isco como enganche. Sin embargo, las últimas apariciones con esta punta de lanza se han resuelto con un Cristiano más fijo por dentro y unos Bale e Isco más cercanos al centro del campo, situación en la que tiene más dificultades para habilitarse en área contraria.

Es posible que a nivel individual sea con Karim Benzema con quien mejor se entienda Cristiano Ronaldo a la hora de ser activado dentro y fuera del área, de ahí que sea una opción que Zidane tendrá en cuenta. La clave para esta pareja será que el equipo encuentre formas de acercarles al juego, sin aislarles, y encontrar elementos que puedan profundizar y conducir (Bale, Asensio, Lucas). La opción del rombo con Isco no es descartable, habida cuenta del potencial en términos de control. Sin embargo, este formato ha solido requerir un estado de forma e inspiración por el que no parece atravesar ahora mismo el equipo madrileño y que en lo que a Cristiano Ronaldo se refiere, ha repercutido para mal.

En cuanto a la defensa del Liverpool sobre Cristiano Ronaldo, en este punto diremos que no será tanto una cuestión de la defensa específica sobre el jugador, sino sobre el resto de mecanismos que tiene el equipo blanco para activarle. Si el Liverpool consigue instalarse permanentemente en campo contrario, lo lógico sería ver al portugués desactivado y lejos de su zona de peligro. En la defensa del área, tanto Van Dijk como Lovren están preparados para el reto individual, pero en gran medida dependerá de que el R.Madrid deje solo o no a su estrella para esta empresa. Si ningún compañero ataca el intervalo Van Dijk-Lovren, se verían unas situaciones de superioridad numérica frente al portugués, quién basa gran parte de su capacidad en el área a partir del desmarque y la distracción que podrían reducir considerablemente el impacto de éste en zona de castigo.

Gegenpressing vs. Control

Con Klopp no hay dudas, sus equipos no vacilan y va a tratar de provocar errores en campo contrario para forzar el desorden y el hueco por el que colarse. En este punto, si bien el Real Madrid no dispone de una salida de balón muy elaborada tácticamente, dispone de piezas de calidad y jerarquía en esos compases. El triángulo formado por Sergio Ramos, Toni Kroos y Marcelo en el sector izquierdo pasa por ser uno de los más dotados, por calidad en el pie, jerarquía y personalidad para afrontar este tipo de situaciones. Si ese sector funciona, malas noticias para los reds. No obstante, si el reparto de piezas y espacios de los de Zidane no es positivo, el Liverpool puede imponer su juego. Ante el FC Bayern se vio un Real Madrid con muchísimos problemas para combatir la presión. En la ida, la acumulación de piezas blancas por detrás de la línea de presión ahogaba al equipo en pocos metros. La voluntad del conjunto blanco será la de controlar el partido a través del balón y la defensa de las líneas de pase. En este aspecto, una ventaja que pueden encontrar los pupilos de Klopp es que el Real Madrid no es un equipo especialmente activo en la presión sobre el poseedor, lo cual facilita que esos déficits creativos que tiene no se vean tan expuestos. Sin embargo, en ataque posicional, el equipo del técnico alemán echa mucho de menos esa creatividad, situación que ha requerido que Mohamed Salah resuelva innumerables encuentros a través de la calidad de su zurda. Por otra parte, un Real Madrid que no teme realizar bloques bajos y cuya defensa sobre el poseedor es pasiva, puede también ser un problema para un Liverpool que necesita forzar errores en campo contrario.

Retornando al trío atacante británico, a diferencia de lo acontecido contra el PSG, nos encontramos ante un verdadero tridente que funciona conjuntado. Si bien los atacantes parisinos poseen en general más calidad individual, la maquinaria está mucho mejor engrasada en este caso. Los movimientos de apoyo, asociación, permutas y compensación están perfectamente estructurados. La velocidad es santo y seña de este ataque, y uno de los retos a defender por parte del Real Madrid. Asimismo, la defensa de los costados ha sido uno de los agujeros negros del cuadro de Zidane, ya fuera por estados de forma individuales o por problemas colectivos, los merengues arrastran problemas en esas lides. Es posible que veamos a unos Mohamed Salah y Sadio Mané que jueguen con mayor amplitud, de cara a explotar tal debilidad. La otra gran debilidad está siendo la espalda del centro del campo merengue. Esos problemas en los costados han obligado en muchas ocasiones a los interiores blancos (Kroos y Modric) a lateralizar en exceso su posición, dando pie a un Casemiro en inferioridad numérica a la hora de afrontar la defensa de su parcela. Esto es algo que se vio con bastante nitidez en sendos encuentros de la eliminatoria frente a la Juventus. Está por ver qué medida adopta Zidane para protegerse por fuera, pero si Klopp es capaz de arrastrar efectivos por fuera y Kroos y Modric se ven obligados a abrirse en exceso, pueden hacer muchísimo daño lanzando efectivos a esa zona (Firmino, Wijnaldum, Milner). Como decíamos anteriormente, No es descartable que Zidane opte por un bloque bajo de cara a limitar los espacios de los que pueda disponer su ataque, contexto en el que depende de la inspiración de Salah para transformar inverosímiles.

Y en este punto emerge la figura de Isco Alarcón. Pocos jugadores con mayor capacidad que el malagueño para decantar la posesión que él. Si Zidane opta por priorizar la posesión, el malagueño puede ser fundamental para recibir, proteger, atraer rivales y descargar. La cuestión será cómo podrá acoplar Zidane al malagueño y al mismo tiempo ocupar bien el ancho del campo y tener fluidez en las transiciones.

Dirección de campo

La lectura de los tiempos y momentos es algo fundamental en este tipo de encuentros. La diferencia de calidad y profundidad de las plantillas es evidente, el arsenal a disposición de uno y otro equipo es desigual. Pero ya no sólo en calidad, sino que Zidane va a disponer de piezas que puedan cambiar el guion del encuentro. Sea Benzema, Isco, Bale, Asensio, Lucas o Kovacic, cualquiera de estos jugadores puede tener impacto en el encuentro para hacerse notar individualmente y para determinar el registro del mismo. Esta no es una opción con la que no cuenta Klopp. Por cómo se han desarrollado sus eliminatorias, Klopp ha tenido que intervenir relativamente poco en el transcurso de los encuentros, siendo la mayor parte de sus cambios hombre por hombre en minutos finales en busca de trabajo defensivo, o la inclusión de Ragnar Klavan para proteger el área.

La gestión de los tiempos puede ser un problema para el juego del Liverpool. Es un equipo cuya caja de cambios tiene pocas marchas y sólo juega a que pasen cosas, aspecto que le abre las puertas de los partidos pero que también se las abre para el rival.

Si bien Zidane es un técnico que todavía demuestra algunos problemas en la lectura intra partido, son innumerables los ajustes que ha ido haciendo a lo largo del curso en los diferentes escenarios. Uno de sus principales recursos ha sido el pack Asensio-Lucas, que si el año pasado eran un recurso especialmente defensivo, destinado a doblar en banda y sellar los costados, este año se les ha visto en un rol mucho más ofensivo en el que el equipo blanco resta efectivos por dentro para ganar elementos que ataquen con espacios las defensas rivales. No ha sido extraño el movimiento de retirar a Casemiro para ocupar la base con lanzadores y disponer de cuatro atacantes que agrediesen la espalda de la presión rival.

Proyección final

Enfrentarse a lo desconocido genera un especial interés en este duelo. Ni el Real Madrid de Zidane, ni el Liverpool de Klopp han tenido la ocasión de conocerse, Kiev será su primera cita.

El Liverpool se ha hecho fuerte en esta competición a base de capitalizar su momentum, esos tramos en los que el equipo red llevaba el partido a su terreno y establecía 10-15 minutos de frenesí siempre han venido acompañados de un vendaval de ocasiones. Será fundamental que ante el R.Madrid se repita ese patrón. Si algo ha hecho daño al vigente campeón durante el presente curso han sido las progresiones laterales que finalizaban por dentro. Si Zidane no dispone de una medida disuasoria, gran parte de sus opciones residirán en que Alexander-Arnold y Robertson se proyecten, que Salah y Mané adopten un punto de partida abierto, atraer, y tratar de conformar una superioridad por dentro que les conceda el dominio de la frontal y las segundas jugadas.

Por parte de los madrileños, la receta pasa por el control del balón para evitar que el Liverpool gane continuidad. El cómo será otro cantar. La variedad de recursos y piezas dibujan un abanico de posibilidades para Zidane. Seguramente el tipo de partido que más le conviene es aquel que acorta los metros que el Liverpool pueda recorrer y desde los primeros pases se van tejiendo asociaciones que, siendo lentas, sean eficaces y den el dominio del reloj a los blancos.

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