La plantilla del fin de ciclo

El Barça afronta el curso 2017-2018 con la huida de Neymar y la entrada de una serie de jugadores, con Dembélé al frente, que no solventan el problema que condenó al equipo azulgrana la temporada pasada como fue la falta de creatividad de muchos de sus jugadores y el envejecimiento que están sufriendo los jugadores más esenciales de la plantilla que comandará este año, en sustitución de Luis Enrique, Ernesto Valverde.

Porteros

En la portería el Barça no tiene problemas ya que tiene dos porteros de bastante solvencia. Por una parte, el alemán Ter Stegen cumplirá la cuarta temporada en el Camp Nou la segunda como portero titular del equipo siendo el que disputará Liga y Champions. El alemán ha demostrado ser un guardameta de grandes reflejos, un especialista con los pies con un gran sentido del juego y que posee mucha personalidad, tanta que muchas le generan algún error de bulto. Como defectos Marc debe de mejorar blocando y aunque es bastante regular en el rendimiento tiene problemas de concentración cuando las cosas no marchan. Jasper Cillessen partirá por su parte de portero suplente siendo otra vez su competición la Copa. El año pasado el portero holandés demostró tener reflejos, un golpeo con los pies inmejorables, pero también fue un portero que mostró que en el 1 vs 1 debe mejorar y expuso algunas dudas que debe este curso corregir.

Defensas

Los defensas del Barça comienzan este curso con los mismos problemas con los que acabó el año pasado. Por ello la presencia de un gran Piqué será esencial para que la falta de un central y de laterales sin asociación, sin saber aún como va a resultar Semedo, que puedan ayudarle en tareas defensivas.

Laterales

Desde que se fue Daniel Alves el Barça no tiene un lateral, en este caso derecho, determinante en la asociación. Eso ha provocado que su ausencia se haya hecho inmensa viendo el rendimiento dado el curso pasado por el mismo Alves en la Juventus. Este año se ha fichado a Semedo que procede del Benfica. Jugador intenso, de largo recorrido, de buen pie, y que tiene tranquilidad en el área contraria se muestras asimismo como un lateral desordenado con dificultades para perfilarse defensivamente, teniendo algunas lagunas por ello en la toma de decisiones. Aleix Vidal puede jugar en algunos perfiles como carrilero, pero no como defensa TOP en la Champions por su dificultad para defender tanto marcando como anticipando. En el lateral izquierdo Jordi Alba es un jugador que entiende como nadie los pases de Leo Messi, que sube con criterio, costándole centrar cuando tiene que levantar la pelota, y que es intenso en la marca, aunque por arriba tiene grandes dificultades para proteger su zona. Digne por su parte no demostró nada especial en su juego, lateral correcto, pero sin destacar en nada.

Centrales

En este puesto Piqué sigue siendo el jefe. Su edad, 30 años, es ideal para un central, aunque el año pasado tuvo varios errores de concentración en parte por una forma física discutible. Y es que Piqué no tuvo un descanso real en toda la temporada provocándole por ello un descenso en su rendimiento. Por su parte como central zurdo Umtiti ha de confirmar todas las buenas expectativas que levantó su rendimiento el curso pasado. Bueno sacando el balón, agresivo en la marca, corrector, sufre cuando el delantero es de gran tamaño. Se ha convertido en unos de los ídolos del Camp Nou. Mascherano hará de central suplente. Javier tiene 33 años y eso le empieza a pesar, su velocidad no es la de antaño y eso provoca que sus crónicos fallos en defensa se noten más que antes. Aun así, el argentino es un líder y competitivo como ninguno pudiendo ser un buen recurso de plantilla. Por su parte como cuarto central está Vermaelen, defensa en el que nadie cree que pueda aportar nada, todo lo que no sea eso, será una sorpresa.

Centrocampistas

En este puesto es donde más se nota el declive de calidad de la plantilla blaugrana en la que no hay nadie, menos Andrés, que pueda aportar a partir del pase y la pausa. La mayoría de los jugadores parten de la conducción y de un juego que se ha alejado del juego de posición, santo y seña del Barça en los últimos 25 años.

Pivote

Busquets es el titular y este curso tampoco tendrá un sustituto claro ya que Valverde finalmente no ha confiado en Samper. Sergio en estos años es el que más ha sufrido el abandono del juego de posición. El equipo se ha hecho más largo, no hay secuencia de pases, ni circulación ni dinámica en el juego y eso ha empequeñecido al de Badia. Sergio Busquets es el mejor en la presión, en el primer pase, en alimentar una buena circulación de la pelota, pero hoy se ve rodeado de compañeros que conducen sin sentido, que no le ofrecen alternativas.

Interiores

La falta de creatividad de los interiores es alarmante. El club ha perdido la confianza en Arda Turan y la temporada tan deficiente de Andrés Gomes provocan que el peso del equipo caerá en tres hombres fundamentalmente como son, Iniesta, Sergi Roberto e Ivan Rakitić. De estos tres el único que tiene sentido y pausa en el juego es Andrés, que ya tiene 33 años, y se le ha de dosificar para que llegue a febrero con un buen tono físico. Esto ahora es una incógnita, incapaz el de Albacete de aguantar partidos con un gran ritmo. Solo si el equipo vuelve a jugar en corto será posible sacar rendimiento a Iniesta. Rakitić y Sergi Roberto en el interior derecho pueden dar apoyos en el pase, pero nunca ser diferenciales en la circulación. La falta de un organizador, o dos, ha de provocar que el equipo tenga, y creo que tendrá, grandes dificultades en los ataques posicionales. A falta de saber el papel exacto que le dará Valverde a Paulinho o Denis, y con Rafinha lesionado, Messi, por esta falta de creatividad, tendrá en muchos partidos la tentación de bajar a puestos de creación, a la sala de máquinas, y si eso ocurre será negativo para el Barça.

Delanteros

En la delantera se ha ido Neymar, y con él, el jugador que era capaz de aliviar con su desborde la falta de creatividad del equipo. Además de su poder de asistir y golear. Esto va a provocar que el papel de Messi sea vital, una vez más, para ser la referencia total del ataque del equipo barcelonista. El argentino estará apoyado por un Luis Suárez que en su cuarta temporada vio el aficionado como el curso pasado disminuyó su rendimiento, aunque pudiera mantener sus números goleadores. Solo si el argentino y el uruguayo mantienen su capacidad goleadora (60-80 goles por temporada) el equipo podrá luchar con cierta esperanza en todos los frentes.

Extremos

Dembélé es el fichaje estrella que ha venido a sustituir a Neymar. Su edad, el precio de su fichaje y el ser el sustituto del brasileño le pueden pesar. Pero nadie puede discutir la calidad de un jugador que tiene desborde y que es un generador de situaciones desde el extremo y en zonas interiores. Su evolución será clave para el devenir de esta temporada. El otro fichaje es Deulofeu, jugador que siempre ha estado bajo sospecha pero que si consigue tener más descaro y le ofrecen oportunidades para demostrar su talento puede ser importante para el equipo. Por ahora una incógnita.

Delanteros centro

Ya comentado el rol de Luis Suárez, Paco Alcácer debe de dar un paso al frente. El de Torrent el curso pasado se mostró timorato, inseguro para acabar teniendo uno números aseados a pesar de los minutos jugados. Esencial que Paco pueda demostrar su juego sin balón, su buena relación con el gol y su buen entendimiento del juego para empezar a valorarle como una pieza útil del engranaje del equipo.

Canteranos

En un Barcelona B que ha subido a Segunda División habrá que observar la evolución de jugadores como los laterales Cucurella y Palencia o de Carles Aleñà, la gran esperanza del club. Carles debe de mejorar en la toma de decisiones, pausar más su juego, mejorar su perfil diestro, y tener un mejor contacto con la pelota en las asistencias. Su evolución es positiva. También será bueno observar como la generación del 2000 empieza asomar en el mundo profesional, nombres como Abel Ruiz, Carles Pérez u Oriol Busquets son en parte los primeros que lo hacen.

Entrenador

Entrenador amante de la presión alta suya es la misión de ordenar al equipo a partir de la pelota empujando al equipo a estar posicionado en campo contrario, a que presione tras perdida. Si Ernesto consigue unir a Busquets e Iniesta con un Messi que esté a pocos metros de la portería contraria el equipo blaugrana ganará muchos partidos. Dembélé puede ser de mucha ayuda en esta labor. Aunque por ahora solo Valverde sabe lo que realmente pretende ya que hasta ahora las dificultades han sido máximas (fuga de Neymar, falta de fichajes y la derrota en la Supercopa). Por ahora aún no se ha desgastado ante la afición. Tiene crédito.

En conclusión, estamos con una de las plantillas más limitadas de los últimos 14 años. La falta de un central que desahogue a Piqué, un lateral de la calidad de Alves, dos interiores posicionales, la huida de Neymar o, la falta de un banquillo más potente, deja todo en manos a que se utilicen eficazmente piezas que aún tienen recorrido, aunque esta sea a corto plazo. La Champions más lejos que nunca, la Liga difícil, ganar ya no puede ser una costumbre, toca apretar los dientes e intentar revertir la situación. Más que nunca, recemos a D10s, invoquemos a Leo Messi.

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