El fútbol según Dembélé

Ousmane Dembélé nació en Vernon, que es una población y comuna francesa, en la región de Normandía, departamento de Eure, en el distrito de Évreux, un 14 de mayo de 1997 en un entorno no agradable para un chico que creció amando el fútbol con sus amigos para poder obviar ese entorno conflictivo. Habiendo jugado en el futbol sala los comienzos futbolísticos de Ousmane fueron en el ALM Évreux en 2004, club del barrio de la Madeleine, una de las tres zonas urbanas deprimidas de la ciudad ébroïcience. A la edad de trece años, fue captado por el club profesional del Stade Rennais. En Rennes, Ousmane Dembélé realizó su formación durante cinco años en el que a su llegada mostró algunos problemas de comportamiento, aunque poco a poco corrige sus defectos.

Después de progresar en estos cinco años, no sin problemas, por las categorías inferiores el 1 de octubre de 2014 Ousmane firmó su primer contrato profesional por tres años por el Stade Rennais. Un mes más tarde de su firma, el 6 de noviembre, disputó su primer partido en Ligue 1 sobre el césped del estadio Jean-Bouin, frente al Angers SCO, saliendo al final de partido en sustitución de Kamil Grosicki. Una temporada después, en la 2015/2016, fue donde Dembélé consiguió ser utilizado regularmente por su entrenador Philippe Montanier marcando 12 goles en Liga. En 2016 media Europa le persigue y el Barça por medio de Robert Fernández lo quiere fichar, pero Ousmane no ve posibilidades de jugar con la MSN y decide fichar finalmente el 12 de mayo de 2016 por el Borussia Dortmund, club por el que firmó un contrato de cinco años.

En este único año en el club alemán, entrenado por Thomas Tuchel, Ousmane ha demostrado muchas cualidades que lo han llevado finalmente al Camp Nou. Dembélé es sinónimo de atrevimiento, de cuerpo elástico, rápido, es un jugador ambidiestro, por ello es capaz de salir por fuera y por dentro. Sobre el regate de Dembélé Abel Rojas de Ecos del Balón, señala que:

Su eficacia aumenta a medida que las defensas rivales cubren una mayor distancia vertical y cada zaguero que sale a por él tiene a su espalda o a su costado un hueco vacío donde Dembélé pueda echarse el balón largo para, luego, girar su sprint hacia esa nueva dirección. Neymar a un lado, hoy, nadie desborda como él en la élite europea. Pero el regate en espacios reducidos es otra cuestión. El control que tiene Dembélé sobre el esférico es un tanto irregular. En las jugadas en el pico o dentro del área -que es donde se marca la diferencia-, él no lleva la pelota cosida al pie como, no digamos un Messi o un Neymar, sino un Hazard, un Mbappé, un Douglas Costa o un Di María. Sus toques son más largos y, por tanto, su conducción menos dúctil allá donde los huecos se reducen porque detrás o al lado de un defensor hay otro defensa cerquita esperando para saltar a la ayuda.

Ousmane es un generador de ocasiones, con buena visión de juego e imaginativo para dar asistencias, Dembélé es un buen centrador. Pero no es un extremo clásico ya que le gusta visitar las zonas interiores para asociarse, Dembélé no es simplemente un regateador, por ello no solo es en la precisión del control técnico lo único que ha de mejorar Ousmane. Albert Morén de EUMD destaca como otro defecto de Dembélé:

La velocidad con la que ejecuta sus acciones, así como a las revoluciones y ritmo de su juego, el fútbol de Dembélé por momentos tiende a la imprecisión y a fallo. No es un hombre que asegure no perder el balón, sino que más bien se expone a ello.

Esta imprecisión y atrevimiento pasa por un pobre 67% de acierto en el pase y a que sus registros goleadores no sean los mejores con 12 goles en 29 partidos en el Stade Rennais y 10 goles en 50 partidos con el Dortmund que lo sitúan entre un 20-41% de acierto. Es esta la dificultad que se va a encontrar Dembélé ya que por la presión que va a tener que soportar Ousmane por su precio y por venir como sustituto de Neymar, hoy en día TOP 3 mundial, va hacer que Dembélé no lo vaya a tener fácil, por ello el club debería de buscar limitar la importancia de Dembelé aunque hoy por plantilla, en opinión de David León, por ser algo escasa, esto sea imposible. Dembélé no lleva ni dos años como profesional, pero su potencial merece que la afición tenga la paciencia para esperar a un jugador que puede ser una pieza básica del equipo en los próximos diez años. Jugador de futuro, solo él sabe un destino que tiene entre los dedos.

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