Del rondo a la decadencia

En los años setenta se empezó a implantar un modelo de juego que hoy ha explotado en el primer equipo del Barcelona de la mano de futbolistas como Messi, Iniesta o Xavi. Hombres como Laureano Ruiz o después Oriol Tort tenían una idea básica que hoy en día es muy exportable a todos los ámbitos de la sociedad: la apuesta por el talento bajo una idea solida de aprendizaje. Laureano Ruiz entró en el Barcelona en 1972 y de su mano el Barcelona consiguió 5 títulos consecutivos de España con los juveniles y la formación de muchos jugadores que llegaron al primer equipo como Lobo Carrasco, Sánchez, Calderer, Rojo, Moratalla, Estella, Fortes, Corominas, Salva, Pedraza, Serrat o Clos y la incorporación del “rondo” a la metodología de entrenamiento en la cantera del Barcelona además de otros conceptos como la incorporación de extremos, el adelantamiento del portero o el falso 9. Laureano implantó el “rondo” en 1957 en Santander como solución táctica a un problema global:

Los delanteros se desmarcan siempre al centro, buscando portería. En el rondo Laureano colocaba dos defensores, dos atacantes y un comodín que ayudaba a éstos con ello provocaba desmarques cayendo a banda, porque al centro, en superioridad, facilitaba la tarea del defensa. Siempre dos contra uno en la banda. Es lo que llama Laureano hoy en día el fútbol-fútbol, un concepto que fomenta que el jugador maneje todas las alternativas en la toma de decisión en cada situación de juego: regate, pase o despeje.

Laureano primero lo implantó en los juveniles y después en todo el fútbol base del Barcelona rompiendo algunos tópicos como que en el entrenamiento era mejor tocar poco balón para llegar con hambre a los partidos, hombres como Laureano cambiaron la dinámica de la historia deportiva del Barcelona desde la base, el problema era que toda cantera necesita que la estructura profesional se identifique con la política deportiva que se fomenta en la base y esto no fue así hasta la llegada en el 1988 de Johan Cruyff que incorporó los extremos, el “rondo” o la apuesta por el talento a la metodología del primer equipo del Barcelona y con él hombres como Milla, Ferrer o Guardiola dando sentido a los métodos de hombres como Laureano Ruiz y cambiando la historia del futbol español para siempre, no era solo sacar a jugadores jóvenes de forma espontánea o apostar por el talento, sino sacarlos dentro de un contexto social, una manera de jugar, de aprender, en la que los chicos se sintieran comprometidos, fue esta la verdadera revolución. Si Laureano implantó el modo, hombres como Oriol Tort inventaron la forma. El talento se busca, pero una vez encontrado se trabaja. Esto se formula a partir de una metodología educativa en la que los chicos de la “pedrera” antes que futbolistas tendrían que convertirse en personas. Fueron las bases ideológicas de personas que Oriol Tort, Vilaseca o Jaume Olivé que trabajaron durante años en el futbol base blaugrana las que fueron reafirmando el modelo, ellos, antes de que llegara Núñez a la presidencia y tuviera la magnífica idea de habilitar La Masia, hasta entonces sede de las oficinas, como residencia de jugadores, sentaron las bases de lo que tenía que ser un jugador del Barça, entre otros hombres como Albert Benaiges en los años ochenta y noventa del pasado siglo.

Oriol Tort a partir de 1977 había pasado a ser el coordinador del fútbol base del Barcelona, un cargo que compartió con Joan Martínez Vilaseca y con ellos numerosos futbolistas crecidos a la sombra de La Masia recuerdan hoy en día a su “padre” futbolístico, jugadores como Guardiola que recordó, al conocer su fallecimiento en 1999 a la edad de 70 años, que el Barça era“ahora menos sabio”. Oriol descubrió, entre otros, a jugadores como Sergi, Amor, Quique Martin, los hermanos Garcia (Oscar, Genis, Gerard) Junyent, Toni Velamazán, De la Peña, Roger, Mingo, Manu Martínez, Xavi, Gabri, Iniesta e incluso uno de sus últimos fichajes serian el de un niño llamado Bojan Krkic. El ciclo formativo del Barcelona en el primer equipo con la marcha de Cruyff se vio de alguna manera interrumpida solo cubierta en parte con la aparición de Van Gaal. Jugadores como Xavi o Iniesta fueron en sus comienzos discutidos teniendo un pie fuera del club, el modelo de juego se veía entonces como una utopía, las derrotas no dejaban ver el camino. La entrada de Joan Laporta y la aparición de hombres como Guardiola, después de dos años decadentes de la etapa Ronaldinho, dotaron a la institución de una nueva dimensión, el club se vertebraba desde las bases al primer equipo con entrenadores que habían crecido con la filosofía, el modo y la forma como jugadores, que ahora continúa en manos de Tito Vilanova y Roura, después de la etapa Guardiola, en una clara línea continuista por parte del Barcelona de las manos de Andoni Zubizarreta como desarrollo del modelo de juego como algo innegociable siendo esta solo matizada o revisada, el fondo nunca se discute.

Este último paso fue la consolidación del sueño de unos hombres que no pasaran a la historia de este deporte ni del Barcelona pero que idearon y concibieron el futbol a partir del talento y del trabajo, de poseer una idea a la que respetar y por la que luchar y lo hicieron sin tener medios ni apoyos, concibieron un sistema “educativo” en el ámbito deportivo y  lo respetaron hasta el extremo de hacerlo, poco a poco, una seña de identidad del propio club con hombres como Cruyff que lo consolidaron en el mundo profesional o “hijos” como Guardiola que lo llevaron a la eternidad respetando todos los códigos que había aprendido como jugador, desde niño. Talento, trabajo y creencia en un modelo que al vertebrarlo dentro de una estructura en este caso deportiva llevaron al éxito desde el 2006 al 2012 a una institución centenaria y que una masa social se identificase con ello, triunfos que demostraron que, si planificabas a largo plazo, eras coherente y tenías paciencia, solo así, podías estar seguro de que el vértigo del día siguiente desaparecería, que podrías entender que jamás las derrotas fueron tan efímeras.

Pero después del 2012 esa idea fue languideciendo, y el equipo fue desaprendiendo los mecanismos que lo hicieron grande, las ausencias se hicieron abismales, la cantera dejó de promocionar chicos al primer equipo porque el entrenador creía a corto plazo, seguramente también porque en la base existen más entrenadores que formadores. El primer equipo, el club, al final quedó todo reducido a la MSN, que ganó un triplete en 2015 pero que actualmente tampoco existe. Los fichajes no son los adecuados porque se busca músculo para dominar al rival en vez de inteligencia para entender el juego, los responsables del club han olvidado que es la forma, el modo, lo que te hace construir un proyecto creíble, lo que te hace saber porque has ganado y entender en la derrota donde están tus errores para poder solucionarlos, pero hoy todo ello es imposible porque la entidad está comandada por una junta directiva que habla del modelo sin creer en el estilo, y ese, es el verdadero problema.

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