El invierno persistente en Barcelona

El próximo verano se cumplirá una década desde que Joan Laporta tuvo que afrontar una moción de censura que acabó ganando con un margen del 6%. Eran tiempos dónde el eterno rival había conquistado dos ligas de forma consecutiva y se había pasado la vergüenza más absoluta por hacer un pasillo en el Santiago Bernabéu y ver como caían 4 goles a posteriori. Tras la victoria de Laporta, el mandatario decidió quemar su última carta posible con la llegada al banquillo de Pep Guardiola, el cúal no tuvo ninguna duda de realizar una renovación absoluta en la plantilla terminando con Ronaldinho, Deco y un año después a Samuel Eto’o. Lo que vino a posteriori si es historia del fútbol.

En 2010 se dió el cambio y Sandro Rosell, Bartomeu y los suyos tomaron el mando. Lograron Liga y Champions, posteriormente Liga y Copa del Rey para finalizar en un año en blanco, marcado por la llegada del Tata Martino y la triste noticia de la muerte de Tito Vilanova. Con Luis Enrique al mando, se buscó aire fresco y se encontró con el segundo triplete de la historia para el club, con un tridente espectacular pero con la visión que este equipo ya no era el mismo, por el cambio de piezas, por la necesidad de buscar sorprender al rival y porque ya no se es el mismo con 23 que con 28.

El tiempo ha pasado y la necesidad de renovarse no ha funcionado. Se apostó el pasado año por rejuvenecer al equipo con la llegada de jóvenes como Denis Suárez, André Gomes y Samuel Umtiti, pero solo el francés acabó por encajar prácticamente de inicio en la zaga, una posición históricamente complicada de fichar para el club culé. Las posiciones necesarias a reforzar no se dieron y el reciclaje formó parte del último año de Luis Enrique con Sergi Roberto a la cabeza. No se puede criticar que los jugadores lleguen o no a encajar, pero si de la cantidad que se paga por ellos y los que se han dejado escapar por el hecho de pensar que eran demasiado caros o simplemente no eran válidos. (4 millones por Asensio cuándo pagaste lo mismo o incluso más por Douglas).

Ahora el rival tiene aquellos jugadores que hubieran podido dar un relevo parecido al que tenías con Xavi Hernández, Andrés Iniesta y Leo Messi. Ayer, en la ida de la Supercopa de España, poco menos de 15 días después de ganarles en una pachanga en Miami y pensar que con eso ya se ganaría, el rival no fue extraordinariamente superior a ti en general durante el partido, pero se plantará con toda probabilidad al inicio de Liga con 2 títulos como son las Supercopas y la autoestima levantada para iniciar con buen pie el torneo de la regularidad.

Sólo un reducto de gente en los medios pero mucha gente entre los socios y peñista ya no ven que el equipo y el club están a la deriva desde hace mucho tiempo con esta directiva a la cabeza. En 2010 no había dinero para hacer fotocopias en color y pocos años después se ha conseguido el traspaso más grande de la historia del futbol por 222 millones de euros. Indeseables -no encuentro otra palabra mejor- lo ven como lo mejor logrado en 7 años del binomio Sandro&Barto por delante de los título, y no, no es irónico. Entre medio, un club sentenciado en los juzgados por la nula valentía de aceptar un error (o delito); un presidente en la cárcel; una Junta Directiva que no tiene capacidad para comunicar, transmitir y conocer que pasa entre sus jugadores más importantes y los jugadores haciendo de portavoces del club.

El próximo septiembre habrá el intento de una nueva moción de censura, que ya viene decantada por unos medios de comunicación que ahora parecen estar cambiando su opinión sobre la Junta Directiva, pero a la cuál han hecho campaña de bombo, platillo y ovaciones durante años, incluso antes de llegar al poder. Muchos ya anuncian desde hace tiempo que volvemos a 30 años atrás, otros ahora quieren subirse al carro. Más vale tarde que nunca, pero olvidar lo publicado y lo comentado años atrás ya no se puede borrar.

En Madrid, el amigo Florentino sigue con la sonrisa permanente, sentado y acariciando las 3 Champions que lleva el Real Madrid en los últimos 4 años. Y por si no fuera poco el Barça anunció la renovación de Messi hace más de un mes, pero el jugador sigue sin renovar, ficha a dos jugadores de relleno por 70 millones de euros y Samper se queda sin ficha. El invierno estará llegando…pero en Barcelona ya se ha perpetuado.

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