La pieza que nunca se suplió

El Barça se quedó huérfano. Con la marcha de Xavi Hernández, el club prescindió de organizador, pieza fundamental en la idea del estilo que llevó a la entidad a sus mejores momentos de juego. Esa ausencia estuvo acompañada de una mutación en el juego, aunque el equipo de Luis Enrique se acostumbró a la victoria sin necesidad de acogerse a lo que había definido tanto años al FC Barcelona. Sin embargo, el no tener esa pieza, de la que nunca se adquirió recambio, mermaba cualquier intención de volver al juego de posición del que tanto precisó el equipo en los últimos dos años.

No hay pieza en la plantilla actual del club que pueda ser garantía de cumplir con el propósito que la posición de organizador requiere en el “estilo Barça”. Si bien Sergi Roberto podría llegar a hacerse con las nociones necesarias, teniendo en su haber los conceptos y la técnica que se precisan, su perfil siempre fue más el de acompañante que el de ejecutor. Pensar en un Barça con él como pieza de apoyo, sería hacerlo en uno capaz de repescar los conceptos de ese estilo, pero la parte fundamental de esa estructura seguiría ausente.

Si de entre todas las necesidades el club pudiera cubrir solo una de ellas, contar con un organizador podría ser la pista definitiva para pensar que existe una voluntad real de volver al juego de posición. Esa pieza, capaz de construir una salida de balón limpia, que permita a Leo Messi alejarse de la base para acercarse al área y que haga posible distribuir el balón correctamente con la voluntad de situarlo a la espalda rival con asiduidad, es parte fundamental de los conceptos que muchos tan ansiosamente quieren recuperar.

El no disponer de dicho jugador proporciona una “ventaja”: llegue quien llegue, llámese Verratti, Trigueros o Ander Herrera, dará un empujón a la estructura e implicará un acercamiento a ese estilo, que luego se ejecutará con mayor o menor eficacia dependiendo de las prestaciones del jugador y de los conceptos que pueda aplicar Ernesto Valverde. Pero solo por el hecho de obtener esa pieza ya se estará llenando un espacio que lleva sin ocuparse desde 2015.

Las ideas del técnico definirán, a fin de cuentas, las formas del equipo sobre el terreno de juego, pero sin la incorporación de un organizador cuesta pensar que éstas vayan a ir de la mano del juego de posición, tal y como se entiende en el Camp Nou. De las incorporaciones que pueda hacer el club este verano, la que cubra la posición de organizador la que será el foco de todas las miradas. Y, hasta cierto punto, el nombre es lo de menos.

3 Comments

  1. Yo, sinceramente, veo a Sergi Roberto lejísimos de ese papel. Como bien comentas, puede ser un acompañante. Un Guillermo Amor, no un Pep Guardiola, un Keita (si me apuras) pero no un Xavi

  2. Yo también lo veo así, lo único que comentaba es que, a día de hoy, es el que más puede acatar ese rol.

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