Un base en el Barça

La pronta lesión de Rice ha abierto un debate en el FC Barcelona que, desde la pasividad, se había abierto aun con este disponible. Tomas Satoransky se fue del cuadro blaugrana y dejó un hueco en el estado de ánimo de la afición que solo el base norteamericano pudo tapar. Sin embargo, ese mismo hueco se creó en la plantilla, echando de menos a un gestor del balón, un asistente, un base clásico. Ese, por supuesto, no es Rice.

La ilusión ha vuelto al Palau Blaugrana de la mano del base que ya en su primer enfrentamiento ante el Real Madrid y en sus primeros compases, en general, en el equipo de Bartzokas cumplió con lo prometido. Irreverente, eléctrico, anotador, anárquico… todo lo que le ha faltado al Barça las últimas temporadas ha llegado de las manos de un solo jugador y el ‘nuevo modelo’ de la sección tiene com estandarte a su entrenador y al propio Rice. Pero ante su ausencia o en la búsqueda de una alternativa, el equipo se ha quedado cojo.

Pau Ribas demostró la temporada pasada que su posición natural es la de escolta y que no se encuentra cómodo ni es capaz de aportar nada nuevo desde la dirección directa en la posición de base. Y no podemos seguir justificando más nombres pues no hay alternativa alguna al norteamericano. O Rice o Ribas, y este último no debería ser un habitual.

¿Cuál es, pues, la solución de Bartzokas? Ante el ICL Manresa, en un partido de ACB que jamás volveremos a mencionar por su extraño desarrollo del juego, una de las opciones fue el joven Stefan Peno. La otra, Pol Figueras. En la idea de hacer evolucionar a los jóvenes, partidos como el del fin de semana resultan tentadores para el griego y para ellos y no hay motivo alguno para no confiarles los veinte minutos que se repartieron entre ambos. Pero a su edad, ser la gran alternativa a Rice no resulta factible. No aún. Resulta imposible conseguir una regularidad en la dirección del juego que Satoransky no logró hasta mitad de la temporada pasada, con año y medio en el FC Barcelona y bastante experiencia más añadida a su currículum.

Se antojan estimulantes las dos grandes citas que le vienen ahora al equipo, en ACB ante Baskonia y en el estreno de la Euroleague. Sin Ribas y sin Rice, la posición de base se ve comprometida y puede que ahora es cuando el griego eche de menos el fichaje de un Guillem Vives que nunca llegó.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *